Cualquier pieza con una superficie superior plana muestra, si te fijas de cerca, las líneas de la trayectoria de la boquilla. Sin embargo, utilizar la función de ironing impresión 3d ataca exactamente ese detalle: convierte esas superficies de aspecto texturizado en acabados lisos y con cierto brillo, casi como si la pieza hubiera pasado por un proceso de acabado industrial.
Qué hace exactamente el ironing
Una vez que la boquilla termina de imprimir la última capa sólida de una superficie plana, el ironing añade una pasada adicional: la boquilla, todavía caliente, recorre esa misma superficie con líneas mucho más finas y muy juntas entre sí, extruyendo solo una pequeña cantidad de material. Ese recorrido adicional aplana cualquier resto de plástico que hubiera quedado ligeramente levantado y rellena pequeños huecos entre las líneas de la pasada anterior, dejando una superficie considerablemente más uniforme que sin este paso.
Cómo activarlo en Cura
En Cura, la opción de ironing no aparece visible por defecto. Para activarla, abre el panel de ajustes de impresión, haz clic en el icono de menú (las tres líneas horizontales) y selecciona «Gestionar visibilidad de ajustes». Busca «ironing» en el cuadro de búsqueda y marca la casilla correspondiente para que la opción aparezca en el panel principal, dentro del apartado «Superior/Inferior». Una vez visible, activa «Habilitar alisado» y elige el patrón, entre Zigzag o Concéntrico.
Cómo activarlo en PrusaSlicer
En PrusaSlicer, la opción se encuentra en el apartado de Relleno dentro de los ajustes de impresión, siempre que estés en modo Experto (en modo Simple o Avanzado esta opción no aparece). Marca la casilla «Habilitar alisado» y PrusaSlicer aplicará automáticamente unos valores por defecto razonables, especialmente si usas una impresora Original Prusa con perfiles ya calibrados. Si tu impresora no es de esa marca, es probable que necesites ajustar manualmente el flujo, la velocidad y el espaciado de línea hasta encontrar el resultado que buscas.
Los ajustes que más influyen en el resultado final
El flujo de alisado es, con diferencia, el parámetro más determinante: si se configura demasiado alto, generalmente por encima del 20-25%, el ironing deposita más material del necesario y genera una capa extra visible que hace que la superficie se vea desigual o ligeramente abultada en lugar de lisa. El espaciado de línea controla la distancia entre cada pasada del recorrido de alisado; cuanto más fino, más solapamiento y mejor cobertura, aunque también más tiempo de proceso. La velocidad de alisado suele mantenerse deliberadamente baja, porque una velocidad lenta da tiempo a que la boquilla caliente funda y aplane correctamente el plástico en vez de simplemente rozarlo por encima.
Con qué materiales funciona bien y con cuáles no
El ironing rinde especialmente bien con PLA, PETG, ABS y ASA, materiales que responden con un acabado limpio y consistente a esta técnica. Con TPU y otros filamentos flexibles, la situación es distinta: la naturaleza del material hace que la boquilla tienda a arrastrar en lugar de alisar, con riesgo real de generar un atasco durante el propio proceso de alisado, así que si decides probarlo con TPU conviene hacerlo sabiendo que el resultado es menos predecible que con materiales rígidos.
Lo que el ironing no puede arreglar
Es importante tener expectativas realistas sobre qué hace esta función y qué no. El ironing solo actúa sobre superficies planas orientadas hacia arriba; no tiene ningún efecto sobre las paredes verticales de una pieza, ni corrige problemas como el stringing o defectos de adherencia entre capas, que tienen causas completamente distintas ya tratadas en otras guías de esta web. Tampoco es gratuito en tiempo: activar el ironing añade normalmente entre un 5% y un 20% al tiempo total de impresión, dependiendo del tamaño de la superficie a alisar, un coste que merece la pena en piezas donde el acabado visual importa (figuras decorativas, carcasas visibles) pero que no tiene sentido activar en piezas puramente funcionales donde nadie va a fijarse en la superficie superior.
Los porcentajes de flujo y el aumento de tiempo de impresión indicados son valores de referencia documentados por la comunidad y varios fabricantes; el ajuste óptimo final depende de tu impresora, el diámetro de tu boquilla y el material concreto, y conviene afinarlo con una pieza de prueba antes de aplicarlo a un proyecto grande.